37 de Umie, año 198

Anoche fue una noche inolvidable. Después de cenar todos en la taberna nos colocaron, a mis compañeros y a mí, en el entarimado, y empezó la ceremonia de embestidura corsaria, ya que hasta que no tuviésemos la bandera y el nombre del barco no podía celebrarse.

― ¡Queridos compañeros! Hoy es un gran día para todos, pues tres nuevos piratas han nacido. Duras han sido sus pruebas, y a punto de morir han estado más de una vez, pero lo cierto es que estas valerosas personas jamás se han echado atrás, jamás se han rendido, y es por eso que hoy, en este mismo momento y lugar, convertiremos a Escarlata la muerte marina, a Aëstin el fugaz y a ojos verdes Eglomer en verdaderos piratas.

La sala entera estalló en aplausos ensordecedores.

― Ahora es momento de repetir juntos el juramento que Arthimor Génesis, el primer pirata, nos legó.

Y todos empezamos a recitar en voz alta el juramento pirata que Cid me enseñó hace ya mucho tiempo, y que mis amigos tuvieron que aprender en apenas un par de horas.

Hoy parto de tierra firme para del mar hacer mi hogar.
Aventuras y peligros me esperan por igual,
Y muchos compañeros a los que apreciar.
Mis armas alzaré contra la injusticia,
Mis fuerzas, a disposición del bien estarán,
Y orgulloso alzaré mi bandera, orgulloso exibiré las tres tibias,
Con dignidad y valentía, con honradez y seguridad.
El camino no será fácil, pero rendirme ¡nunca jamás!
Hoy, como pirata, entrego mi vida a la verdad.

Mientras todos recitábamos, a mi memoria vino la historia de Arthimor, la cual aprendí también de mi viejo amigo Cid, y por la que siempre he querido ser pirata.

Según me contó, Arthimor era un joven pescador de los mares del este a quien todo el mundo tildaba de soñador cabeza hueca, ya que siempre hablaba de aventuras, tesoros y monstruos marinos. Sin embargo, el siempre hizo caso omiso a este tipo de comentarios alimentando su pasión por el mar, y cuando tuvo edad suficiente para valerse por sí mismo, se lanzó al mar en busca de sus sueños.

Pasó el tiempo, y poco a poco Arthimor fue haciendo amistad con mucha gente. Allá donde iba hacía amigos y, además, reclutaba a nuevos miembros para su tripulación, siempre y cuando pasasen las tres pruebas (recuerdo que le pregunté a Cid sobre las pruebas, pero nunca supo decirme en qué consistían). Debido a sus continuos viajes, pronto sus hombres se hicieron tan numerosos que tuvieron que comprar nuevos navíos, ya que no cabían todos en uno solo (según la leyenda, su flota llegó a contar con más de quinientos navíos a sus órdenes).

Cuando consiguió realizar su sueño de visitar y explorar todos los mares habidos y por haber, la tripulación de Arthimor estaba repartida por todos ellos velando por la seguridad de las gentes de tierra firme, pues nunca iban todos juntos a no ser que fuese estrictamente necesario. Con tantos barcos, tuvieron que idear un modo de distinguir entre los navíos de su propia tripulación de los demás navíos, fuesen enemigos o no, y tras mucho pensar crearon la primera bandera pirata que ondearía en todos los mástiles de su tripulación: una bandera que consistía en un cráneo humano con dos tibias cruzadas detrás, todo ello sobre un fondo negro. Las razones por las que optaron por dicha bandera las desconozco por completo.

Tras su muerte, su tripulación acabó disgregándose, y se tomó por costumbre dotar a la bandera de Arthimor con rasgos propios para, de algún modo, diferenciarse de él y de su tripulación y, a la vez, para rendir homenaje a quien fue el mayor pirata de todos los tiempos.

Una vez acabamos de recitar el juramento, los piratas de Yonhas nos obsequiaron con un regalo: nuestra bandera pirata perfectamente bordada y lista para ser colocada en el mástil de DreamWings.

― Bien, y ahora ha llegado el momento de jurar fidelidad al capitán del navío. Eglomer, da un paso al frente.

Me adelanté a mis compañeros y éstos me colocaron la bandera por los hombros. Después se colocaron en frente mío y, primero uno y luego el otro, juraron seguirme allá donde fuese, acatar todas mis órdenes y morir por mi causa si fuese necesario. Para mí fue simplemente un acto simbólico, pues ellos son mis amigos y compañeros antes que mis subordinados (además de que no veo a Escarlata acatando mis órdenes sin quejarse mil y una veces antes), pero Yonhas siguió muy atentamente el acto, especialmente cuando le tocó a Escarlata. Después de eso se reanudó la fiesta y todos seguimos disfrutando de una magnífica y maravillosa velada.

Ya por la mañana recibí una nueva sorpresa, una carta de citación del petirrojo, así que me vestí, me aseé y fui a su casa donde me invitó a acompañarles en su próxima salida de la isla en busca de provisiones con el pretexto de estrechar lazos entre capitanes. Tras hablar con mis compañeros decidimos que lo más conveniente es contentar al capitán, aunque no nos guste nada la idea de separarnos. Eso sí, Aëstin no deberá separarse de Escarlata ni un solo segundo. Partiremos en el próximo desagüe, dentro de tres días, y no tardaremos más que dos o tres días en regresar.

He decidido confiarle el diario a Aëstin porque no me puedo arriesgar a que caiga por error en manos de cualquier pirata de la tripulación del petirrojo, y porque que no creo que Escarlata resistiese la tentación de leerlo y no quiero morir aún, de modo que esta será posiblemente mi última anotación hasta mi regreso, ya que voy a estar bastante ocupado preparándolo todo para el viaje.

5 comentarios:

Kudasaru dijo...

OLE, OLE!!!
YA TENEMOS PIRATAS DE TOMO Y LOMO:D!!!!
A ver si estrechando lazos con el Petirrojo averigua Eglomer de una vez q vicio tiene ese tipo con la pobre Escarlata; qué le habrá hecho?
ÁNIMO EGLOMER!!!!!!!!

Nemârie dijo...

eh!!!

Felicidades Eglomer, ya eres todo un pirata!!!! :P

Buena idea eso de dejarle el diario a Aestin... aunque yo habría preferido que se lo quedara Escarlata... para ver como reaccionaba tras leerlo!!!!!:P:P:P:P:P

P.D.- Yo tampoco habría podido resistir la tentación de leerlo :P

Malfuin dijo...

He tardado pero ya me he puesto al día -_-U

Genial estos últimos capítulos, sobre todo la tercera prueba ^^

En fin, trataré de mantenerme al día x3

Saludos ^^

Eglomer dijo...

Kudasaru, igual es que Yonhas se ha enamorado de eEscarlata y como no puede soportarlo por culpa de un trauma de cuando era más joven ha intentado matarla... o igual no... xD

Nema, bueno es saber eso de que no eres capaz de resistir tentaciones. A partir de ahora no te confiaré nada por si acaso :P

Malfuin, me alegro de verte otra vez por aqui ^^ No creo que tengas muchos problemas para mantenerte al día ya que tengo esto un poco parado, así que don't worry ;-)

Saludos y gracias por pasar!

su* dijo...

he leido un poquito, pero he pensado que... tendré que retomar la lectura de estas magnificas aventuras...
:)


Un saludo0o
su*